Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería: estudiantes de Ingeniería Civil Electrónica UCM destacan por su talento, liderazgo e innovación
Magdalena Sepúlveda y Catalina Pereda han sido reconocidas por sus logros académicos, innovación y liderazgo estudiantil, transformándose en referentes para nuevas generaciones de mujeres que buscan abrirse camino en áreas STEM de la Universidad Católica del Maule
En el marco del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, que se conmemora cada 23 de junio, la Universidad Católica del Maule (UCM), a través del Observatorio ADA, destaca la trayectoria de dos estudiantes de Ingeniería Civil Electrónica que han sobresalido por su excelencia académica, capacidad de innovación y compromiso con su entorno.
Se trata de Magdalena Sepúlveda Agurto y Catalina Pereda, jóvenes maulinas que han logrado importantes reconocimientos en una disciplina donde la participación femenina continúa siendo minoritaria. De acuerdo con datos institucionales, las mujeres representan solo el 8% de la matrícula de Ingeniería Civil Electrónica en 2024 y el 6% en 2025, reflejando una brecha que aún persiste en el ámbito de la ingeniería.
Para la directora del Observatorio ADA UCM, Dra. Mary Carmen Jarur, visibilizar estas trayectorias es fundamental para generar referentes y contribuir a disminuir las brechas de género en áreas STEM. “Destacar la trayectoria de estudiantes que han optado por estos caminos resulta clave, particularmente cuando además han logrado desarrollarse más allá del ámbito universitario. Sus experiencias no solo evidencian que es posible abrirse paso en estos espacios, sino que también las posicionan como referentes para otras jóvenes”, señaló.
Innovación con impacto social
El año recién pasado, Magdalena Sepúlveda recibió el reconocimiento en el concurso “Haz tu Tesis en Innovación 2025”, gracias al desarrollo de proyectos con potencial de transferencia tecnológica.
La estudiante explicó que su interés por la Ingeniería Electrónica surgió desde la curiosidad por comprender cómo funcionan las cosas y la posibilidad de transformar ideas en soluciones concretas. “Siempre fui una niña curiosa, de las que pregunta el por qué de las cosas y cómo funciona todo. A medida que ha pasado el tiempo, me ha gustado cada vez más esta carrera porque he descubierto un mundo que era totalmente desconocido para mí”, comentó.
Entre sus iniciativas destaca Gas Guard, dispositivo diseñado para cortar de manera autónoma el suministro de gas en hogares, especialmente pensado para adultos mayores y personas vulnerables.
“Mi mayor satisfacción ha sido darme cuenta del impacto que podía generar y del aporte social que todo esto podía tener. La ingeniería puede ser exactamente eso: una herramienta para hacer algo que importe”, afirmó.
Respecto al desafío de ser mujer en un área tradicionalmente masculina, Magdalena sostuvo que es necesario seguir derribando estereotipos y abrir espacios para nuevas generaciones. “Que no tengan miedo a ser la única en la sala. Esa mente es necesaria, esas ideas son necesarias. Espero que algún día el hecho de que una mujer sea ingeniera electrónica no llame la atención y sea algo completamente normal”, expresó.
Liderazgo, perseverancia y excelencia académica
Otro de los ejemplos destacados es Catalina Pereda, quien recientemente fue reconocida como estudiante integral por el Colegio de Ingenieros de Chile A.G., distinción que reconoce su desempeño académico y compromiso universitario. Además, mantiene una activa participación en el Centro de Estudiantes de la carrera.
Para Catalina, el reconocimiento representa el resultado de años de esfuerzo personal y familiar. “Se sintió como si todo el esfuerzo que he puesto en este periodo académico diera sus frutos. Me sentí muy feliz, considerando que también esto le dio alegría a mis padres, que se han esforzado para que sus hijos puedan ir a la universidad”, comentó.
La futura ingeniera reconoce que uno de los principales desafíos ha sido enfrentar prejuicios y dudas respecto a las capacidades de las mujeres en el área.
“He sentido que algunos compañeros dudaban de mis conocimientos en los primeros años, e incluso yo misma llegué a dudar de cuánto sabía. Logré enfrentar esos desafíos confiando más en mí misma, reconociendo mis fortalezas y capacidades”, indicó.
De cara a su futuro profesional, Catalina proyecta desarrollarse en ámbitos como el procesamiento de imágenes, la electromovilidad y la docencia universitaria, además de iniciativas vinculadas al bienestar animal mediante el desarrollo de tecnologías aplicadas.
Formar profesionales para los desafíos del futuro
El director de la Escuela de Ingeniería Civil Electrónica UCM, Fernando Tapia Ramírez, destacó que estos logros reflejan la calidad de la formación que entrega la carrera, recientemente certificada por siete años.
“La certificación representa un reconocimiento muy significativo al trabajo académico, formativo y de gestión que se ha desarrollado en la carrera de Ingeniería Civil Electrónica. Confirma que contamos con un proyecto formativo sólido, pertinente y coherente con las necesidades actuales de la ingeniería, la tecnología y el desarrollo regional”, señaló.
Agregó que este reconocimiento entrega confianza a las y los estudiantes y reafirma la labor institucional con la formación de profesionales altamente capacitados, en un entorno que promueve la innovación, la mejora continua y la diversidad.
Desde el Observatorio ADA UCM destacan que la visibilización de historias como las de Magdalena y Catalina constituye una herramienta clave para promover una mayor participación femenina en disciplinas STEM.
“Contar con referentes es fundamental, ya que permite mostrar que no existe un único camino, sino múltiples formas de desarrollarse y aportar desde estas disciplinas. Dar visibilidad a estas experiencias es un primer paso para avanzar hacia cambios culturales y estructurales que permitan reducir las barreras que históricamente han limitado la participación de las mujeres”, concluyó la Dra. Jarur.
En una fecha que recuerda el legado de Justicia Espada Acuña, primera ingeniera civil titulada de Chile y Sudamérica en 1919, las historias de Magdalena y Catalina muestran que el talento femenino continúa abriendo caminos en la ingeniería y construyendo nuevas oportunidades para las futuras generaciones.





No hay comentarios
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.