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Día Mundial del Melanoma: El cáncer de piel más agresivo y cómo detectarlo a tiempo

En Chile se diagnostican más de 1.200 casos de melanoma al año, y su detección precoz puede marcar la diferencia entre un tratamiento curativo y uno más complejo


El melanoma es el tipo de cáncer de piel más agresivo. Aunque representa un porcentaje menor de los cánceres cutáneos, es responsable de la mayoría de las muertes asociadas a estas patologías, debido a su alta capacidad de propagarse rápidamente a otros órganos cuando no se detecta a tiempo. Este cáncer se origina en los melanocitos, células encargadas de producir la melanina, el pigmento que da color a la piel. Su principal causa está relacionada con la exposición acumulada o intensa a la radiación ultravioleta (UV).

“Una de las razones por las que el melanoma es tan agresivo es su capacidad de crecer rápidamente en profundidad y diseminarse a través de los vasos sanguíneos y linfáticos hacia otros órganos. Además, puede pasar desapercibido en etapas iniciales, ya que a veces se desarrolla en zonas poco visibles o a partir de lunares aparentemente normales”, explica el Dr. Andrés Figueroa, dermatólogo de Clínica Universidad de los Andes.

El melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, incluso en zonas poco expuestas al sol. Lo que lo hace especialmente peligroso es su rapidez para invadir tejidos profundos y órganos vitales. A diferencia de otros tipos de cáncer de piel, puede avanzar en semanas o meses, por lo que la detección temprana es fundamental.

Revisar los lunares de forma periódica es una de las herramientas más efectivas de prevención. El método ABCDE permite identificar signos de alerta:
  • A: Asimetría, cuando una mitad del lunar no es igual a la otra. 

  • B: Bordes irregulares. 

  • C: Color desigual o con varios tonos. 

  • D: Diámetro mayor a 6 mm. 

  • E: Evolución, es decir, cambios en tamaño, forma o color. 
“Ante cualquiera de estos signos, es fundamental acudir a un dermatólogo para una evaluación con dermatoscopio, herramienta que permite observar estructuras invisibles al ojo humano”, agrega el especialista.

En cuanto a su tratamiento, este depende de la etapa en que se diagnostique la enfermedad. En fases iniciales, el melanoma puede tratarse eficazmente mediante cirugía ambulatoria para extirpar la lesión, con altas tasas de curación. “En etapas más avanzadas, existen diversas alternativas terapéuticas que han demostrado importantes avances en los últimos años”, advierte el Dr. Figueroa. Entre ellas destacan la inmunoterapia, que estimula el sistema inmune para atacar las células cancerosas; las terapias dirigidas, que actúan sobre mutaciones específicas del tumor; y la radioterapia, utilizada en ciertos casos para controlar la enfermedad o aliviar síntomas. En algunos pacientes, los tratamientos pueden combinarse para mejorar los resultados.

Entre los principales factores de riesgo para desarrollar melanoma se encuentran la exposición excesiva al sol o a camas solares, especialmente sin protección; tener piel clara, ojos claros o tendencia a broncearse; antecedentes familiares de melanoma; presencia de múltiples lunares o lunares atípicos; y haber sufrido quemaduras solares en la infancia o adolescencia.

“Es importante considerar que el melanoma no solo se previene con bloqueador; también conociendo nuestra piel y consultando ante cualquier cambio que exista”, concluye el Dr. Figueroa. 

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